17 de febrero de 2014

FUNDACIÓN Y CAOS - Greg Bear

FICHA

Autor: Greg Bear
Título: Fundación y caos
Título original: Foundation and chaos (1998)
Editorial: Editorial B
Colección: Nova # 124
Año de publicación: 1999
Traducción: Carlos Gardini
Portada: Samuel Gómez, Gemma Pellicer
Páginas: 382
Premios: -----
ISBN: 978-84-4069291-7

VALORACIÓN:

7/10  Segunda novela de la segunda trilogía de la Fundación. Mejor que la primera, más respetuosa con la obra de Asimov pero sin estar a su altura. Interesante en algunos aspectos (la parte de los robots), se lee con facilidad y agrado... si se consigue no hacer comparaciones con el original.

CONTRAPORTADA:

     Los escritores conocidos como “las tres bes” de la ciencia ficción moderna, Gregory Benford, Greg Bear y David Brin, han abordado con gran éxito la tarea de continuar la mítica serie asimoviana de la Fundación, uno de los hitos indiscutibles de la ciencia ficción de todos los tiempos.

     A través de diversas peripecias de la vida de Hari Seldon, nos acercamos a los turbulentos días del final del Imperio Galáctico, cuando se instaura definitivamente la compleja ciencia de la psicohistoria, la única disciplina capaz de predecir el comportamiento de las sociedades humanas.

     En 'Fundación y caos', Bear introduce nuevos e interesantes elementos relativos a la problemática Ley Cero de la robótica, que Asimov formuló a partir de 'Robots e Imperio' (1985). La pregunta clave en torno a la ausencia de robots en la Fundación asimoviana encuentra una posible respuesta en el enfrentamiento entre los robots “giskardianos” (como el famoso R. Daneel Olivaw, ominipresente en la saga) y los “calvinianos”, fieles a las tres leyes originales de la robótica que defendiera la robopsicóloga Susan Calvin. El debate está servido.

     Greg Bear, ganador de dos premios Hugo, cuatro Nebula y un Ignotus, es el autor de novelas inolvidables como 'Eón', 'Música en la sangre', 'Marte se mueve' o 'Reina de los ángeles'. Su brillante aportación a la saga de la Fundación es tal vez la más coherente con las preocupaciones del mismísimo Isaac Asimov.

     Siempre me he preguntado sobre algunos aspectos cruciales del Imperio imaginado por Asimov: ¿Por qué no hay alienígenas en la galaxia? ¿Qué papel desempeñan los ordenadores? ¿Y los robots? ¿Cómo llegó la teoría de la psicohistoria a ser como es? Y,
finalmente, ¿quién era Hari Seldon, como persona, como hombre? Gregory Benford en el epílogo a 'El temor de la Fundación'

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